La noche de los gatos

Vuelvo a casa rendida. El reloj marca las 3.40 de la madrugada. Hacia tiempo que no me sentía tan feliz. Alegre cansancio. La euforia me desvela. Necesito escribir. Tras unos días con más sombras que luz recibo la magia de un regalo que no por esperado me resulta menos inesperado. La magnitud del mismo supera los límites de cualquier imaginación implicada en él y me reencuentro con lo que de verdad me importa. Rodeada de jóvenes siento renacer la esperanza a través del latido que marca con fuerza la juventud de unos corazones libres de cargas. Su pureza hace que la noche se ilumine con el hechizo de la luna y el ambiente se cargue de energía positiva, sensibilidad, amor. Al prójimo. Empezando por Toñejo, el hombre extraordinario que puso alas a su silla de ruedas para volar de Miami a Madrid solo para estar con ellos y contarles su historia. La que comienza cuando un accidente le rompe la espalda. Cargada de superación, emoción, valores. Marcada por el amor.

La misma que pusieron los 15 chicos y chicas maravillosas -de entre 18 y 24 años y elegidos por su infinita capacidad para formar el Consejo de Jóvenes de la Fundación Lo Que De Verdad Importa- para celebrar con él su primer evento solidario, “La Noche de los Gatos”. Éxito absoluto. Lleno total. De amigos generosos que no dudaron en apuntarse para al final recibir, como confesaron al terminar, “muchísimo más de lo que jamás hubieran esperado”. De fantástico voluntarios que estuvieron al pie del cañón sin parar. Solo jóvenes. Más de 200. Protagonistas absolutos de esta noche guiada por las palabras de un adulto, Toñejo, que consiguió lo imposible. Que el bullicio de sus voces se transformara en un silencio roto solo por sus risas. Jóvenes. O sus lágrimas. Demasiado jóvenes. Que olvidaran los móviles. Y no miraran hacia abajo. Porque era mucho mejor mirar de frente y hacia arriba. Desde donde él les hablaba  de una vida plena que se negó a romperse en sintonía con su espalda. Al terminar le rodearon. Hasta que le dejaron ir. Y se quedaron a hablar. Unidos por una fuerza especial. De valores. Los que conocían y los que descubrieron allí. Los que de verdad importan. Y ellos, tan jóvenes, lo han sabido transmitir. Se acabaron las sombras. Bienvenida la luz. Gracias. A los mejores consejeros de este mundo.

 

Y, como no puede ser de otra manera, ya que sin ellos y su SOLIDARIDAD, con mayúsculas, no hubiera sido posible este acto, El Consejo de Jóvenes de la Fundación Lo Que De Verdad Importa me piden que agradezca, de todo corazón, a las empresas que con su ayuda hicieron que La Noche de los Gatos fuera posible:

A Casa Club Espacio Cultural, por ceder sus instalaciones y permitir que este sueño se hiciera realidad.

A Shusita por regalar casi 200 bandejas con sus exquisitas piezas de  comida oriental.

A Decook , el catering que no dudó un momento en ofrecer sus servicios para alimentar con su cocina tradicional, cargada de un toque innovador, a todos los que participaron en el evento.

A Mahou por sus deliciosas cervezas, el agua, los zumos y los imprescindibles para la decoración.

A Coca – Cola por los refrescos

A Marqués de Riscal por los vinos.

A Bacardi por montar las barras de mojitos.

A Anuca por sus maravillosas fotos.

A EDT Eventos por poner la tarima y obligar a los jóvenes a mirar hacia arriba…

A Audiovisuales Bosco Antoñanzas por su increíble trabajo.

A todos los VOLUNTARIOS que no pararon ni un segundo.

2 comentarios en “La noche de los gatos”

  1. Hola,
    gracias, gracias, gracias! Fue un verdadero honor estar con los jovenes y un privilegio haberte conocido!
    !Un abrazo muy fuerte!
    Toñejo

    1. Ayyyyy Toñejo que he estado alejada de estas redes y no me metí en los comentarios. Gracias a ti que eres un verdadero crack!!!
      Mil besos,
      Marta

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